La WiFi es la puerta de entrada a la red de tu empresa, y muchas veces la más descuidada. Una red mal configurada permite que cualquiera que capte la señal husmee en tus sistemas. Veamos cómo dejarla bien.
1. Una contraseña fuerte y cifrado moderno
Usa cifrado WPA2 o, mejor, WPA3, y una contraseña larga. Evita las claves que vienen de fábrica en el router: son conocidas y fáciles de encontrar.
2. Separa la red de invitados
Tus clientes y visitas no deben conectarse a la misma red que tus servidores y equipos de trabajo. Una red de invitados independiente les da internet sin acceso a tus recursos internos.
3. Separa también los dispositivos "inteligentes"
Cámaras, impresoras, televisores o sensores suelen ser los eslabones más débiles. Conviene tenerlos en su propia red, separados de los ordenadores con datos sensibles.
4. Actualiza el router y los puntos de acceso
El firmware del equipamiento de red se olvida con frecuencia, y es donde aparecen fallos de seguridad. Mantenerlo al día (idealmente con equipos gestionables tipo Ubiquiti o similares) cierra muchas puertas.
5. Controla quién se conecta
En entornos profesionales conviene saber qué dispositivos están en la red y poder revocar accesos. Cambiar la contraseña cuando se va un empleado, por ejemplo, es básico.
En resumen
Una WiFi segura se basa en cifrado moderno, redes separadas para invitados y dispositivos, y equipos actualizados. No es complicado, pero marca la diferencia entre una red abierta a sustos y una red bajo control.
¿Quieres que revisemos tu situación?
Te ofrecemos un diagnóstico gratuito y sin compromiso de la seguridad y el estado de tu infraestructura IT.
Solicitar diagnóstico gratuito →